National Geographic POD

yo le tenia un jardín sembrado
pero solo lo sabia, pero siempre lo deseaba, pero nunca me dio tiempo de mostrarselo
y ahora que hago con mi jardín mojado de trescientas lluvias??
a quien le vendo mis tulipanes rotos
??
Hay un racimo de flores secas en mi buzón abandonado, ya nadie escribe. Nadie canta cosas nuevas, nadie predice.

Nuestro amor es defectuoso/

Si puedes mantenerte vivo resulta impúdico y la intensidad de la brisa deja constancia, entre las cejas, regularmente debe ser violento, poco constante, inherente a tu persona, como marea que desciende con la luna.

Yo no he podido traicionarme, y cada bocanada sabe a helados de lima, a disparo en los costados, cada centenar de segundos me llueve alevosamente tu dolor entero, mi recopilación de despedidas, la entera seguridad de que te reconozco sin reservas, en las texturas una piel desastrosamente despierta a mis latidos.
Y que se supone que haces??
Le acabo de poner una imagen a un texto

extrañas opiniones

Cada partida tiene sus alteraciones, las mías, de las que se han ido,
Cada una, se manifiesta con similitudes impensable, de caminos burdos.
Y cuando se me extraña a veces la moralidad de sus encuestas personales de necesitar,
Lo menos posible coinciden, pero lo hacen en un solo sentido,
Sos una basura, dicen aquellas opiniones.

MORIR DE OLOR

Recostado en éste lugar maltrecho de paredes abrumadas por el calor de una tarde poco valiente, te recuerdo a los ojos nunca insomnes y en otra, ese paseo mío ataviado con camisa de manga larga y pantalones sudados, de un lado al otro en un boulevard que no reconocería. Me encuentro sin embargo aquí, resultado tardío de la burocracia impúdica, satisfecho el corazón, el hambre. Escucho la cercanía de una parvada de mosquitos que sucumbe y muere pues el utensilio que he conectado para ese fin, morir de olor.

No tengo y tengo una mujer, no a mi lado, no me hace perder mi tiempo. He carecido del sudor matinal, de la mampostería. Esque el único logro del apego es mi arrepentimiento de escribir tantas patrañas, copia de los que sin inverso, mismo.

A diferencia. Preciso al momento solloza del rústico aparato esta versión ChillOut Here, there and everywhere, dedos sin tamborilear en la tranquilidad obscena que contengo en el papel del resignado que intuye finales comunes, iguales circunstancias con fragancias distintas.

Me he vuelto anciano para acallar las tentaciones de una tarde, he consumido en diecisiete minutos las caricias que no voy dar. Por eso no le espero, ni camino en dirección opuesta, porque da igual como se llame, para aguardar a la que sigue, a quien debo de principio, abrir la puerta, para salir, para entrar.

SEXTA RESACA

Es tarde
Sigo buscando entre los escombros del lugar en que ya no hay nada
Te extrañare encontrada, centellante sonrisa,
desaparecerás por siempre
En los fríos matinales.

Desde hoy despierto tarde,
religiosamente golpeado
En la desesperanza.
Con el sudor propio
Y el aliento inválido.
En mi fresca arboleda
Es tu calor,
Me deshidrata.

carmen

Pero es un amor que enfrenta, que escribe ansioso,
Dormiré a tu lado para velar el desorden tuyo
Te tomaré entre mis manos, burbuja de jabón
y renacerás con el sol de mis primaveras.
Te convertirás en aire, de uno, de muchos colores.
Yo quiero abrazarte a ti
Cuando el fin del mundo se nos venga encima.
y descubrirte cuando así me encuentres
Consternado, frágil e invencible por besar tus senos.

Yo quiero abrazarte a ti
Para no esperarte más
Para tampoco merecerte menos.
Tú serás mi amanecer descalzo
Y abrazarte,
Culminación inicial, firme incendio,
Ventana abierta y en la caricia del palidecer.
Ni poder ajeno, mi renunciación a lo perfecto,
Me inundaré gustoso en tu locura,
En tu grito, en tu correr con desenfreno,
Yo estaré del otro lado
Para abrazarte.
Que desamparado universo
Se reviente el cielo,
Y abrazarte Carmen
Quemaremos juntos al invierno.

mientras

Deseo estar en otro lugar, posar mis suelas de zapato en cinco mil tierras distintas, lo que sea, que no tenga que estar cerca de tus alejamientos. Como sea que no sea extrañarte a pesar de la frontera, mientras tenga el poder de ignorar instintos de instantes como al momento.

O n n o

De un momento a otro aparecerás como elegante metáfora, rugido del viento a oídos sordos y las manos acariciando una pared vibrante como queriendo escucharte. Complaciente sorpresa, duda ensimismada, tibia esperanza.

Eres mi mujer completa, y en la plenitud cercana me regalas una desquiciante tormenta de certezas. Porque te reservas para cuando te encuentre en los cajones de mi escritorio, en el vocablo del ventilador, entre la puerta y el pasillo y apareces justo cuando he olvidado las llaves y cuando te alejas por instantes, cierro por dentro.

Yo quiero pedirte en mil paciencias, una eternidad de muchas veces, porque soy desde el principio una máquina tic tac vital y me opongo a limitar el cauce de mis ríos. Porque, de conocerte, te quiero cierto más que hace unos años y en 10 años, lo mismo, pero proporcionalmente más.

O n n o